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domingo, enero 01, 2012

La Cebra





A una niña pequeña
llamada Dee, 
hija de una buena amiga.



- "¿Por qué será tan modesta esta cebra?
-dudé ante una cosa tan inaudita-.
Si le toco la testuz, no se irrita,
me deja que le acaricie la hebra,

y su rebuzno el oído me quiebra.
¿Por qué es tan boba que no se encabrita
cuando en su lomo me subo, ni grita,
ni me sacude cual a una culebra?"

Y al fin la bestia un día empapó
su pelo, al vadear un río confiada;
agitándose al salir, se escurrió;

quedó en la orilla la hierba pintada
de plata y oro y ser asno mostró,
sin disfraz, la cebra civilizada.

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