Páginas

jueves, enero 19, 2012

En algún lugar del cielo



Amiga eterna, infinita, 
¿dónde irán los amores perdidos?
Yo no sé los tuyos, 
pero los míos guardan turno 
para entrar en la Gloria.
Parte de ellos, por ciegos,
esperan operaciones de cataratas,
algunos desde hace décadas, 
por la larga lista de espera que han de aguardar;
la otra parte, están aprendiendo humildad
en una escuela de burros,
pues buscaron sólo el brillo
el prestigio y la notoriedad;
pero el que siento por ti, lucero de mis amaneceres,
si alguna vez se pierde,
no tardará un segundo en entrar a contemplar a Dios
entre las murallas de la Jerusalén Celeste
pues, hermoso y fiel,
por un ángel lo siento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario