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domingo, enero 29, 2012

Mi alma está herida

Mi alma está herida y ella no viene a socorrerla hoy. 
Los días se suceden 
pero apenas consigo nada de su benevolencia. 
Jamás he necesitado tanto a nadie 
y sin embargo ella parece capaz de prescindir de mí. 
Es mi Ángel del Bien, mi enamorada locura, 
mi luna hermosa, mi prodigio de belleza, 
mi luz en la bruma, mi deseo encadenado, 
mi furor de amar, mi nostalgia sedienta y apasionada, 
mi pena dolorida, 
lo único que me alegra, todo lo que me abate, 
la meta de todos mis pasos, la aspiración de mi libertad, 
la amo, la busco, 
la añoro, la espero, 
la llamo, 
pero no he llegado a su corazón, 
no me ama, 
no me corresponde. 
¿Querrá ser mía alguna vez? 
Yo desespero, muero, 
pierdo el ánimo y la voluntad 
el día que no me da una palabra de afecto. 
Mi sueño es sólo ella... pero mi alma flaquea, 
llora y pierde la esperanza 
porque sabe que su boca puede a cualquier hora decir no para siempre.

jueves, enero 26, 2012

Y a pesar de todo...

Y a pesar de todo, la noche es serena, el cielo algo nublado, algo de frío ya, la luna sale y se esconde entre las nubes... siento ahora que mis sentimientos se regeneran y mi mente se encuentra predispuesta a dulces pensamientos. ¿Y si más allá de la bruma del presente, donde estos sombríos días de desazón y amargura parecen cubrirlo todo hasta el final, un renovado amanecer me restituyera la confianza en la vida, y si abriera las ventanas y la dicha de vivir alcanzara a cada partícula de mi ser colmándome de una tranquila alegría, y si la tristeza no fuera necesaria en el mundo y al doblar la esquina me encontrara, hechos realidad, los perdidos deseos de mi infancia y, uno a uno, todos se acabaran cumpliendo, y si tú estuvieras conmigo ahí, en esos días de plenitud que mi espíritu emocionado ahora quiere evocar, y te fuera posible darme todo ese amor que te pido, y si nuestras vidas fueran desde entonces un feliz tránsito entre las flores del amor y, sólo mucho después me hallara la muerte, soñando con otro beso más? Mi luciérnaga hermosa, ¿y si la felicidad fuera todavía posible para mí a pesar de todo?

domingo, enero 22, 2012

Otra decepción


Ojalá veas la tristeza
correr como una rata
hacia un sucio y ruin agujero
y la nostalgia ahogarse
en tu felicidad presente;
ojalá el tiempo entierre pasiones que te duelen
y al mar se vayan 
los cascotes de tu pasado roto;
ojalá los hombres pérfidos
se aparten de tu camino
y nadie quiera arrebatarte
tu libertad natural,
todo el afecto que cabe en el mundo
tributario de tu bondad;
ojalá encuentres el camino
hacia el amor renovado,
transformado en lo que quieres
y despojado de decepciones;
ojalá un hombre deseable 
te estreche fuerte entre sus brazos
mientras su voz te susurra baladas;
sólo felicidad te deseo
y a tus deseos, materialidad;
ojalá ya nunca olvide
que no debo agobiarte
con inoportunos requiebros
y celos cobardes;
pero ahora permíteme 
que vierta las egoístas lágrimas
por ese sueño que yo no voy a cumplir.

jueves, enero 19, 2012

En algún lugar del cielo



Amiga eterna, infinita, 
¿dónde irán los amores perdidos?
Yo no sé los tuyos, 
pero los míos guardan turno 
para entrar en la Gloria.
Parte de ellos, por ciegos,
esperan operaciones de cataratas,
algunos desde hace décadas, 
por la larga lista de espera que han de aguardar;
la otra parte, están aprendiendo humildad
en una escuela de burros,
pues buscaron sólo el brillo
el prestigio y la notoriedad;
pero el que siento por ti, lucero de mis amaneceres,
si alguna vez se pierde,
no tardará un segundo en entrar a contemplar a Dios
entre las murallas de la Jerusalén Celeste
pues, hermoso y fiel,
por un ángel lo siento.

domingo, enero 15, 2012

Trabaja que trabaja

Esa niña de seda 
siempre está trabaja que te trabaja, 
no descansa ni un minuto, 
es como el alma del mundo, 
donde ella está, el mundo funciona 
y va para adelante, 
es un hada a su trabajo, 
la fiebre que le empuja 
lo mueve todo a su alrededor. 
Cuando para, 
se le entornan los ojazos 
y dormidita se queda 
mordiendo sus cabellos. 
Te quiero como a mi vida, 
mi hermosa punto com.

jueves, enero 12, 2012

El hombre que puede sentir el amor



Con este poema participo del cuarto Concurso de Poesía de Heptagrama.

Autor: Luis Rafael García Lorente
Nacionalidad: España



Quisiera traerte lágrimas de felicidad,
abrirte el corazón,
anunciarte esta alegría,
que, rauda, se extiende por todo mi ser,
para que unas tu boca a la mía 
en este grito que ha nacido de mi sentimiento:
¡Feliz el hombre que puede sentir el amor,
su esperanza se extiende al infinito!

La vida sin amor es un amargo peregrinar
donde el hastío y la negra melancolía destruyen la fe;
el hombre camina sin rumbo, como un sonámbulo,
sin la luz que le ofrece una mano extendida hacia él,
la mayor dicha que está esperando 
desde su primera ensoñación.
¡Feliz el hombre que puede sentir el amor,
su esperanza se extiende al infinito!

¿Cómo soportar el paso del tiempo,
atado a la imagen cambiante y triste del espejo,
que busca sólo en sí
una razón para existir,
y no encuentra más que olor a ceniza,
y el dolor de no haber venido al mundo para nada?
¡Feliz el hombre que puede sentir el amor,
su esperanza se extiende al infinito!

Si el corazón del hombre se hace duro,
si teme amar porque no cree merecer ser amado,
si alberga rencor hacia sus semejantes,
temiendo evanescentes ignominias,
si odia porque se odia,
¿cuándo podrá acallar su amargo sufrimiento?
¡Feliz el hombre que puede sentir el amor,
su esperanza se extiende al infinito!

¡Ay de ti si te falta una mirada cálida en tu cárcel de hielo!
¡Nada tienes, te falta todo!
Pero, si eres capaz de buscar el afecto de un alma hermosa,
y ella te ha abierto su ventana,
si eres dichoso sólo porque alguien te ha hecho parte suya,
no hay nadie en ningún mundo al que debas envidiar.
¡Feliz el hombre que puede sentir el amor,
su esperanza se extiende al infinito!



Inquieto

Tu presencia es 
como el aire para mí;
eres el sol que me despierta,
la diosa a la que van mis oraciones,
la estrella que me guía,
el puerto al que dirijo mi ruta.
Sin tu dulce amistad,
mi corazón estaría sólo,
como un animal enfermo
que espera la muerte en el bosque,
tus palabras de afecto
sacian la sed de mi alma,
que sólo cuando las bebe, conoce la dicha,
y tu ausencia
es como el viento en el desierto,
que, colérico, levanta la arena
y rodea de bruma al viajero solitario.

Amada, temo perderte
más que a la vil muerte
mas, si en mí ves, como dices, a un amigo,
me preguntarás,
¿qué puedo temer ya?
Que haya un hombre a quien quieras más
y que tu corazón llegue a pertenecerle,
que no me quieras lo suficiente
y quieras escapar de mí,
ay, mi dulcísima amada
temo cualquier cosa
posible o imposible,
incluso que te rapte un estúpido extraterrestre.

domingo, enero 08, 2012

La Araña





Lo que hace el gato tu nombre lo dice,
lo que haces tú, la falta de limpieza,
lo que hace lo que haces, esa necia
mosca que hasta tu trampa se deslice.

Y yo, aunque de poeta libre oficie,
lo que hago es ser cobrado como pieza
por una de tu especie que destreza
me pide y que en rimas aterrice.

Ay, de otros tiempos es el buen Barroco,
estilo que, sin fanatismo, añoro,
mas a una hebra de seda, como poco,

me he pegado de aquella edad de oro
y, a veces, me come con hambre el coco
palabra octópoda en telar sonoro.

jueves, enero 05, 2012

La Mosca en la Sopa




Alada noche, nómada rumor,
coloso diminuto, archipresente,
sonora punta en flecha contingente,
frenética espiral de inquieto ardor.

Se aleja y vuelve en vuelo planeador
y, cuando vas, nervioso, a hacerle frente,
te esquiva con un quiebro de repente.
Su poca talla agranda tu furor.

- Diurna pesadilla, estorbo inmenso
de toda siesta y tributo predicho
de los que aún no constan en el censo,

¿por qué, si eres tan hábil como he dicho
y si tu astucia me deja indefenso,
te ahogas en mi sopa ahora, bicho?



domingo, enero 01, 2012

La Cebra





A una niña pequeña
llamada Dee, 
hija de una buena amiga.



- "¿Por qué será tan modesta esta cebra?
-dudé ante una cosa tan inaudita-.
Si le toco la testuz, no se irrita,
me deja que le acaricie la hebra,

y su rebuzno el oído me quiebra.
¿Por qué es tan boba que no se encabrita
cuando en su lomo me subo, ni grita,
ni me sacude cual a una culebra?"

Y al fin la bestia un día empapó
su pelo, al vadear un río confiada;
agitándose al salir, se escurrió;

quedó en la orilla la hierba pintada
de plata y oro y ser asno mostró,
sin disfraz, la cebra civilizada.