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sábado, noviembre 05, 2011

Enigma


Como dos enigmas
que mi alma contempla sin comprender,
así son mi corazón y el tuyo.
Te anhelo, busco tu rastro,
te desconozco,
abro más los ojos,
pero la oscuridad te oculta,
cómplice de tu deseo.
Eres aire, vapor,
nunca hallo nada cuando llego hasta ti
más que la boca amarga
de cantar tu ausencia.

¡Qué hermosa eres,
qué inaccesible a mi fuego!
Me interrogo.
¿Por qué me siento tu dueño,
por qué te pido,
por qué no entiendo tu airada indignación?

Pero yo no sé nada,
no sé por qué la luna sigue al sol,
ni qué se quiere cuando se ama,
ni a dónde va un sentimiento que muere
o un deseo que no es atendido,
ni a quién das tu sonrisa
ni por qué, así tan fácil, se la das.

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