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domingo, octubre 09, 2011

Cuéntame tus deseos

A esa hechicera que ha hecho brotar un jardín
de mil colores en el erial de mi corazón

Luis Rafael García Lorente




Ay, amor mío,
tu piel es seda
que teje la noche atrapando mis deseos,
cada uno de tus sueños, desvelos míos
que en inquietud se resuelven,
tus ojos, un ansiado puerto
para un Ulises loco de nostalgia,
tu voz, mi paraíso de aire
cuando me nombres,
tus labios, puerta de tu alma,
que enseñará a mi boca el camino 
para abarcarte,
tu capricho, la luz a la que mi alma 
toda se entrega,
y puesto que nada fuera del amor es real,
sólo porque te amo vivo.


Yo mismo me cuento tus deseos,
pues una sola palabra
sale simultánea de nuestras dos bocas
para alabar a nuestro dios,
el dios que empuja
al uno hacia el otro,
y hace de nuestras almas sedientas
manantial infinito para los dos.
Quiere mi cuerpo
llenarse del tuyo, amor mío,
convertirte en presa de su indomable apetito
y jamás soltarte
excepto cuando el instinto
ya no nos pida más tributo
que el reposo a nuestras fatigas.

Sólo la pasión
ardiente de mi pecho,
respirando en ti,
hecha mar, hecha oleaje,
latido desesperado que te ansía
y que se embriaga contigo,
me salvará
cuando, naufragados ambos en nuestro deseo,
nuestros cuerpos,  unidos,
luchen por alcanzar la orilla.





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