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jueves, septiembre 29, 2011

Lamentos a la vera del Segura



Dedico este poema a mi buena amiga Gloria Z., poeta
 y escritora que precisamente hoy cumple años. Felicidades.

Luis Rafael García Lorente

Que en humo se fuera
el trabajo de reír,
masticar,
espantar una mosca,
o llamar a un gato,
¿qué más me daría?
Pero que en nada se queden
mis requiebros y mis letras,
no puedo evitarlo,
aumenta las aguas
de este río de mosquitos
a cuya vera lamento mis penas
mientras me sacudo la pesada y sanguinaria banda.

martes, septiembre 27, 2011

Mi Corazón

Mi dulce dueña,
sólo vivo para amarte,
y amarte es morir por tu ausencia
y tu silencio.
El tiempo avanza 
ajeno a mis deseos
pues siempre es largo cuando te espero
y corto cuando te siento cerca.
Hace tiempo que suplico por tu amor
pero los días pasan en balde para mi corazón;
mis ruegos tropiezan
en tu tibieza;
mi amor no te enamora,
sino que te exaspera.
¿Y qué hago yo en una tierra
que no acoge mis sentimientos?
¿Por qué si con frío 
me deja
y de la lluvia no me defiende,
por qué,
atando a una vara mi muda,
no parto hacia el horizonte?
Susana,
porque si parto hacia el horizonte,
mi corazón no camina
y he de dejarlo aquí.




lunes, septiembre 26, 2011

¿Cuando podré conquistarla?


No hay empresa
que el hombre no culmine.
No hay cumbre 
que no alcance.
Las fuentes del Nilo
halladas fueron;
el Polo Norte
cayó bajo el imperio del hombre;
la escritura lineal B,
fue descifrada, ¡oh, milagro!;
el Átomo, dividido,
la Luna, visitada;
el ADN, cartografiado;
los computadores,
reducidos en PCs;
Irak, dos veces cascó bajo la potencia
de unos impresentables;
los japoneses 
han inventado la tinta electrónica
y ahora viven los calamares en paz
pero tiemblan las editoriales....
Todo se consigue con paciencia,
y generoso esfuerzo.
¿Y cómo no voy a admirarme
de la fortaleza de esta mujer, 
si en el tiempo que llevo 
solicitando infructuosamente su corazón, 
hay imperios que se han hundido 
y vuelto a levantar
para volver a caer?
Dulce amada,
no es tan blanco el armiño
como quedan mis mejillas
cuando con energía me riñes
porque, desvergonzado, te digo:
-Amor mío, te quiero.


domingo, septiembre 25, 2011

Broche de latón.

¿Y si el frío del próximo invierno,
desnudando de amor caminos y pueblos,
trajera a mi alma brasas de hielo?
¿Y si te fueras más lejos todavía
olvidando mis palabras de amor
porque para ti no son más que palabras?
No quiero que me abandones,
aunque sólo te ate a mí la sombra de la amistad,
prométemelo,
prométemelo como si me prometieras el milagro
de no extraviar jamás un broche de latón
que un día recogiste en la calle
y sólo por casualidad
guardaste en tu mano.



jueves, septiembre 22, 2011

Contra la Muerte

Quiero que tu corazón sea grande,
que mires a la cara a la segadora,
que, ufano, desprecies su hábito de modestia,
y burles al destino amando de verdad.

Es la Muerte
la que hace pequeño tu corazón,
la que amengua tu orgullo,
la que te ha traído un deseo
de destruirte en la amada,
ciego de desprecio a ti mismo.

Maldice a la Bestia,
parida y acunada por el Mal.
Aparta la calavera de tu equipaje,
y ve en la amada
un alma inquieta
que, de tan libre y contenta,
se enreda con la tuya.

miércoles, septiembre 21, 2011

[Carta a los visitantes y asiduos]



Si has entrado en este blog por casualidad o porque lo conocías de antes o porque el buscador te ha servido el enlace, de cualquier forma que sea, tienes derecho a que te explique por qué escribo versos, por qué digo cosas de un modo que resultaría el hazmerreír de los televidentes de cualquier programa de entretenimiento-basura. Empecé a hacerlo de pequeño porque me gustaban las cosas bonitas: los pájaros, la luna, la hierba, los árboles... también porque me gustaba la rima, era un juego muy divertido. 

Más tarde empecé a odiar la poesía. Debí escucharle a alguien que los sentimientos había que guardarlos para la intimidad y que cuando estabas con gente extraña tenías que mostrarte vencedor de todas las emociones por arte y magia de tu inteligencia: si mostrabas un solo sentimiento en público estaba claro que eras tonto y de hecho las risas de las personas inteligentes que estaban presentes así lo demostraban. ¡Cuántas personas que no son más que presuntuosos petimetres pasan por portentosas lumbreras! 

Sólo hace unos meses ha retornado mi amor por la luna, los árboles, las montañas... Pero eso, diréis vosotros, no justifica el tiempo que pierdo y la energía eléctrica que gasto escribiendo versos, que dicho claramente, no tienen la utilidad que un motocarro, una vespa o un buen retrete con doble cisterna, una para... bueno, mejor no entro en detalles, pero queda claro que se ahorra mucha agua...

Para el marxismo está claro que quiero exaltar la vida del capitalista, tan contemplativa y tranquila, y que merezco morir a manos de un obrero con unas ganas de matar temporales porque está claro que cuando ya no haya capitalistas vivos se volverá un ser tiernísimo y hermano de todos los seres humanos...

Para Freud, escribo poemas tal vez porque no copulo lo suficiente y tengo un remanente de energía libidinosa que si no empleo para cantar mis sentimientos y hacerlos de todos, me puede entrar una neurosis y tener que ir a un psicoanalista.

Pero yo no escribo versos en atención a esas simplezas, los escribo porque quiero transmitir, comunicar a la sociedad el entusiasmo por la Libertad, recordarle sus emociones, despertarlos como individuos para que hagan de su mundo, de mi mundo, un verdadero hogar para los seres humanos y no el desastre infame al que estamos acostumbrados.


Por Luis Rafael García Lorente
Poeta y hombre descarado

domingo, septiembre 18, 2011

La Vidente



Sólo cuando los ojos cierro, veo.
Hoy ya sé lo que pasará mañana.
Mover sin tocar es cosa liviana.
Lo encerrado en un sobre deletreo.

Lo lejano aquí veo y, cuando creo
que de hablar con alguien me viene gana,
entornando la boca, en esto vana,
de un cerebro a otro ideas paseo.

Oigo a veces a aquellos que no están
y veo a los que están en otra parte.
Vuelven los muertos a este mundo y van

los vivos en los ovnis hasta Marte.
¿Por qué, que sólo un loco es, dirán,
quien verdadero cree este raro arte?

jueves, septiembre 15, 2011

Amo de verdad

Aquella obsesión,
aquel vaho viscoso de sierpe para el hombre,
mascarada al fin,
pero real en el horror que me produjo,
te juro, amada, que no está ahora disfrazada de amor,
como si, viéndome ya vencido de la que nos siega,
para propiciarla quisiera arrastrarte
hasta la tumba que sólo a mí me corresponde.
Te juro, amada, que cuanto quiero es depositar en ti,
con euforia de borracho
y furia de soldado,
embriagado de desprecio al Espíritu del Mal,
el infinito manantial de mis deseos de amarte,
ajeno a que en el mundo
ha habido ni habrá jamás
muerte.

domingo, septiembre 11, 2011

A ti, sin esperanza



¿Es sólo una obsesión estúpida que ha brotado
en un cerebro achacoso
para tu exasperación o lástima
lo que me ha llevado a pedirte contra toda pertinencia,
atención para mis demandas?
Obsesión es lo que nace de una voluntad enferma
atraída por algo trivial;
pero no atraen a mi voluntad el dinero,
la política,
la fama o la envidia,
sino la felicidad de que fueras mía;
la esperanza de encontrar una palabra en tus labios
que me devolviera la vida;
o la añoranza del tacto de tu mano delicada,
de la música de tu voz de cristal,
de la indulgencia y ternura de tu mirada...

Porque me has asegurado
que nunca hallaré la felicidad,
quiero cantarte ahora en mi desaliento.
No importa que mi canto lo oscurezca la tristeza,
visitante habitual de mis días,
ni que mi voz tiemble por la emoción
de tan aciago dolor,
ni que mis ojos se empañen de cuando en cuando:
en el tamaño de mi angustia,
en la profundidad de mi amargura
se ve tu superioridad.

Si, depuesta la esperanza,
aún la brasa vive y quema mis entrañas,
¿no es señal de que el fuego
que de ti me viene
es una fuerza más que humana?

Si tu belleza cada vez me atormenta más
aunque sepa que nunca te entregarás a mí,
¿no muestra eso que hay en ella
algo que no es del mundo corriente?

Si tu alma me acaricia
aun después de rechazar la mía,
¿no es porque en ti se adora
a una diosa terrible?

Quisiera decir tu nombre ahora
y hablar a la carne de la que estás hecha
pero tu carne no me acoge
y si te busco todavía entre mis versos,
si mis palabras juegan contigo
reflejándose en tus ojos claros,
si mis plegarias, en lugar de a los más altos cielos,
se dirigen a ti,
diosa encarnada,
ídolo humano,
reina de la vida mía,
es porque tu halo sobrenatural
me ha hechizado
y no puedo dejar de amar.

jueves, septiembre 08, 2011

La Escala

Jadeando, fatigado del camino,
se sienta un caminante a descansar.
Descubre una escalera tras fijar
sus ojos en un árbol a él vecino.

La escala sube, puesto que el divino
y rojo fruto quiere ya probar
y, al poco de comerlo, tras bajar,
subir quiere otra vez el peregrino.

Por la escala sin parar baja y sube;
aunque a manta llueve, no se cobija;
pese a que un calambre mucho le aflija,

no lo atiende más que atiende a la nube.
Y luego contó: "Tan gran placer tuve
que olvidé hasta la mochila, Nebrija."

domingo, septiembre 04, 2011

Sólo amigos





Eres risa de niña entre los gritos del recreo,
amiga que jugabas a ponerme defectos,
mientras yo, siempre bravucón,
llenaba la conversación de mis burlescas presunciones.

Eres pena de ausencia en los días de lluvia
del Instituto.

Eres una mirada sorprendida,
unos ojos que ya no comprenden,
una voz que me niega el amor,
porque ya no ve nada en mi tristeza,
más que el fracaso
en los años de Universidad.

Eres una olvidada meta durante largos años de convalecencia,
años perdidos
en una soledad paranoica
saturada de fármacos
y en un avanzar a ninguna parte;
tan sólo vuelta a encontrar
en una imagen fugaz,
demasiado fugaz.

Y eres el sonido de un nuevo amanecer
desde las tinieblas,
la esperanza de felicidad;
quien ha de perdonar
los años en que mi alma,
congelada y apagada,
aun gritaba: ¡Sólo yo hasta el fin!

Yo tengo defectos y virtudes,
pero ahora sólo quisiera
que como cuando niños
salieramos al recreo y te rieras de mí
para que yo, fanfarrón,
jugase a restablecer mi dignidad.
Sólo eso y que, al final del día,
mientras tú me olvidabas besando labios 
que no escriben poemas para ti,
mi corazón se durmiera iluminado de felicidad.

jueves, septiembre 01, 2011

¿Por qué hombre?

¿Por qué hombre?
¿Por qué no una roca en la luna,
nube en un desierto,
semilla que nunca brotará
o jilguero sin voz?