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lunes, agosto 15, 2011

Tu Ametralladora



No, no estás cansada de mí,
no estás harta de mí,
no me odias,
ni me detestas,
ni quieres hacerme mal,
ni quieres que me vaya lejos,
ni tu deseo es marcar distancias de una vez por todas.
No, Jarifa, cuando anoche
dirigiste contra mí el cañón de tu ametralladora,
lo que quisiste fue simplemente
VERME MUERTO.
Soltaré amarras,
iré donde sople el viento,
como el marinero más triste,
y si alguna vez vuelvo a ti,
mi barco será antibalas,
como el Titánic.


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