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lunes, agosto 01, 2011

Nana




Cierra tus ojos, mi Jarifa hermosa,
y, durmiendo, al fin fuerzas recupera,
no estés inquieta por una quimera
ni algo incierto te tenga temerosa.

Deja ya de velar por cualquier cosa,
disuelve tu ego, siéntete ligera,
el mundo entero está a tu cabecera
afloja tu cuerpo, tu mente reposa.

Mi voz escuchas ya en la lejanía,
tu cuerpo flota, perdido su peso,
entre los astros, lleno de armonía.

Tu mente a los sueños tiene ya acceso
y al verte tan bella, Jarifa mía,
me acerco a tu boca y te arrimo un beso.

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